Una notable película para cualquier persona que le guste la música, no hace falta ser fan de Queen para disfrutarla, es amena y va directa al grano y ese quizás también sea su principal problema, un enfoque demasiado sencillo, orientado a cumplir con el -para todos los públicos- le hace perder los puntos necesarios para convertirse en algo memorable, se echa en falta más música, más conflicto y en general mucha más profundidad en la historia, pero por suerte de Bryan, ahí estaba Rami Malek haciendo el papel de su vida (por el que seguramente se llevará el Oscar) y restando importancia a todas esas carencias. Un buen homenaje a Freddie Mercury (RIP).