En la ciudad de Dallas en 1985, el homófobo y drogadicto vaquero Ron Woodroof (Matthew McConaughey) es diagnosticado con sida —por tener relaciones sexuales sin protección— y se le dan treinta días de vida. Aislado de sus amigos y de la comunidad, comienza a consumir AZT, una droga aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos que está legalmente disponible en los Estados Unidos.