Destaca por su absorbente atmósfera, su sobresaliente apartado visual y sonoro y una puesta en escena que genera tensión e inquietud de forma constante. La dirección y el diseño de los espacios son sus mayores virtudes, logrando una experiencia inmersiva y opresiva. Aunque el desarrollo de los personajes y algunas decisiones del tramo final han dividido opiniones, el conjunto se considera un debut sólido y una propuesta de terror muy eficaz que aprovecha con acierto una premisa tan simple como inquietante.