Recibida con opiniones mayoritariamente negativas, Hermanito ha sido señalada como una comedia previsible y convencional, incapaz de aportar novedad a una fórmula excesivamente reconocible. La película desaprovecha el potencial cómico de John Cena y Eric André mediante un guion irregular, apoyado en gags escatológicos y situaciones forzadas que no alcanzan la eficacia esperada. Aunque la química entre sus protagonistas ha generado valoraciones dispares, la impresión dominante es la de una propuesta desequilibrada, de humor inconsistente y escasa personalidad, que termina por diluir cualquier atisbo de originalidad.