Carrera de bestias recibe una acogida mayoritariamente negativa tanto de la crítica como del público. Los principales reproches se dirigen a un guion poco inspirado, una historia excesivamente derivativa y unos personajes poco desarrollados, además de varias decisiones narrativas cuestionables. Entre sus virtudes destacan la ambientación distópica, la energía de las carreras y algunos momentos de acción. En conjunto, la película destaca más por su llamativa premisa y sus escenas de acción que por una historia que termina resultando previsible y poco convincente.