Arco destaca por su deslumbrante animación en 2D, una exquisita dirección artística y una identidad visual de gran personalidad que evoca el imaginario de Studio Ghibli. También reciben elogios su emotiva historia, el mensaje ecologista, la sensibilidad de sus personajes y la calidez con la que combina aventura, fantasía y ciencia ficción. Las pocas reservas se centran en un desarrollo narrativo algo previsible y en una profundidad emocional que no siempre explota todo el potencial de su premisa. En conjunto, Arco se percibe como una de las propuestas de animación más inspiradas, cautivadoras y emotivas del año.