La crudeza visual y el tono macabro confirman el buen pulso de Cronin para el cine de terror sin concesiones.
Sólidas interpretaciones, destacando especialmente el trabajo de la joven Natalie Grace.
Espectaculares efectos prácticos y de maquillaje.
El diseño de sonido es perturbador y resulta clave para mantener una tensión constante.
Puesta en escena visualmente poderosa con una fotografía sucia pero elegante.
La extrema oscuridad, tanto visual como temática, divide a quienes esperaban el tono de aventuras clásico de la franquicia.
El humor no funciona y rompe innecesariamente la atmósfera de terror.
Ritmo irregular lastrado por una duración excesiva y metraje innecesario.
Guion flojo y tramo final totalmente previsible.
Sacrifica el mito clásico del monstruo por una historia de posesión convencional que parece más una secuela de 'El exorcista' que de 'La momia'.