La familia Freelings vive en un suburbio de California (Estados Unidos) en una casa, aparentemente, normal. Todo cambia cuando Carol Anne (Heather O'Rourke), la pequeña de la familia, sea la primera en contactar a los espíritus que hay en la casa. Convencidos de que necesitan ayuda, los Freelings llamarán a un grupo de parapsicólogos e, incluso, a una médium espiritual para poder acabar con los poltergeist.