Dirección elegante de Bart Layton que captura la esencia del cine criminal de los noventa.
Reparto estelar con interpretaciones contenidas y carismáticas de gran altura.
Factura técnica impecable con una fotografía nocturna que retrata magistralmente Los Ángeles.
Banda sonora atmosférica de Blanck Mass que potencia eficazmente la tensión.
Opinión dividida sobre el ritmo y la excesiva duración del metraje.
Influencia muy marcada del cine de Michael Mann que para algunos es homenaje y para otros falta de identidad propia.
La violencia de Barry Keoghan resulta impactante para unos y gratuita para otros.
Que Lou abandone su código ético al final genera debate sobre la coherencia del personaje.
Personajes secundarios poco aprovechados.
Guion convencional dentro del género, con pocos giros realmente sorprendentes.
Falta de tensión en algunos tramos, con desarrollo algo plano en momentos clave.