En un edificio del centro de Madrid, una comunidad de vecinos se reúne para votar el cambio de ascensor. Sin embargo, la noticia inesperada de que un nuevo inquilino con problemas de salud mental va a alquilar el piso de uno de los propietarios, cae como una bomba en la reunión, que toma un inesperado rumbo. Largometraje basado en un cortometraje del director y en su propia obra de teatro.

Sencilla en su planteamiento pero eficaz en su desarrollo, destaca por un guion bien construido que mantiene el ritmo y el interés en todo momento. Los personajes resultan muy creíbles y realistas, gracias a unas interpretaciones sólidas que refuerzan la naturalidad de la historia.