Tras la pérdida de su padre, Andy (Billy Barratt) y su joven hermanastra Piper (Sora Wong), una niña con discapacidad visual, son enviados a vivir a las afueras con Laura (Sally Hawkins), una tutora de acogida amable, aunque inquietantemente peculiar.
Los hermanos Philippou confirman su talento dentro del género de terror y regresan más atrevidos y viscerales que nunca. Ruedan sin tapujos, como ya hacían en sus salvajes cortos de YouTube (¡RackaRacka!), pero aquí con una ya contrastada calidad cinematográfica que muchos querrían para ellos. Grande Sally Hawkins, que brilla como protagonista junto con un escalofriante Jonah Wren Phillips, y una sorprendente Sora Wong, quien tiene discapacidad visual de verdad. Una película para fans del terror que cumple con creces.
Como puntos negativos, la trama resulta a veces poco esclarecedora y los flashbacks con la cinta VHS se repiten demasiado; ni cuando te enseñan el tracking afinado logras deducir qué pasó allí 😄. Este simple detalle impide que puedas disfrutar de todo lo que esta pasando. Sobre el cierre, es correcto, pero creo que podrían haber hecho algo mucho más épico, manteniendo el nivel de contundencia de la película.