Chihiro y sus padres se habían visto obligados a mudarse a otra ciudad. Durante la mudanza, su padre toma un atajo para ahorrar tiempo, pero solo consiguen internarse en un bosque que acaba frente a un edificio con un gran y extraño túnel en el centro. Si bien Chihiro se niega a entrar, sus padres insisten en hacerlo. Del otro lado del túnel, descubren un pueblo aparentemente abandonado; la familia opta por recorrer el lugar y en ello se topan con un restaurante en el cual deciden quedarse. Por su parte, Chihiro se aleja de ellos para continuar investigando. Cuando comienza a anochecer, un misterioso joven llamado Haku aparece y le ordena que se marche de allí con sus padres antes de que caiga completamente la noche.