Amy (Jessica Chastain) es una enfermera de la UCI que se encuentra al límite físico y emocional debido a los duros turnos de noche y el hecho de ser una madre soltera con dos niñas pequeñas a las que cuidar, hasta que un día llega un nuevo compañero de trabajo que le hará la vida más fácil, Charlie Cullen (Eddie Redmayne), un enfermero recién contratado que se incorpora en sus turnos.