Seis universitarios comparten coche a través del país cuando se les revienta un neumático en medio de un paraje solitario de una carretera secundaria. Al salir del coche para cambiar la rueda, se dan cuenta de que no ha sido un accidente.
Kitamura toca fondo con esta soporífera película repleta de despropósitos en un patético guión en lo que lo único destacable es la violencia, en conjunto más que una historia es una sucesión de hechos mal interpretados y a cada cual más estúpido y lamentable. Y es que no hay por donde cogerla..., ni en modo coña consigue entretener.