Un hombre tranquilo y familiar es condenado a prisión tras causar un accidente que acaba con la vida de una persona. Para poder sobrevivir en la cárcel, tiene que convertirse en un hombre duro y asociarse con una peligrosa banda de gangsters.
Un correcto drama carcelario que se sostiene gracias a Nikolaj Coster-Waldau (Jaime Lannister para los amigos). Podría considerarse una versión muy descafeinada de la magnífica Un profeta (2009). Intentad verla en versión original ya que el doblaje en español es horroroso.