Cuenta la historia de seis amigos que realizan una sesión espiritista por Zoom durante la cuarentena.
El saludo con los codos es totalmente épico, debería haberlo incluido como un punto favorable. 😂
Seguramente la reunión para vender la idea fue algo así:
— ¿Qué argumento nos quieres proponer?
— El de un espíritu maligno y radioactivo que se teletransporta mediante Zoom.
— ¡No se diga más, contratado!