Fugain se planta en la comisaría para informar de que hay un cadáver en la entrada de su edificio. Lo que no espera es toparse con el capitán Buron, que le someterá a un arduo interrogatorio.
Es una verdadera lástima que el señor Mr. Oizo haya optado por esa resolución final, un giro de 180º que a mi personalmente me rompe todos los esquemas.