Villeneuve homenajea a la gran Blade Runner (1982) de Ridley Scott de una manera impecable, consiguiendo una atmósfera espectacular gracias a un perfecto uso de los efectos especiales y sobretodo a una contundente banda sonora firmada por Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch que te atrapa desde el primer momento, no hace que nos olvidemos del maestro Vangelis, pero acompaña la trama a la perfección con una potencia fuera de serie y se convierte en una de las grandes bazas de esta película. Blade Runner 2049 es técnicamente impecable y visualmente espectacular, pero no es perfecta, peca de un desarrollo irregular con algunas escenas que no terminan de convencer y acaba dando la sensación de que con otro enfoque menos pendiente de homenajes hubiera podido llegar a ser una nueva obra maestra del cine de ciencia ficción, se ha quedado a las puertas pero no pasa nada, sigue siendo un excepcional viaje para cualquier cinéfilo que se precie.