Visionaria recreación del futuro cargada de imaginación y guiños icónicos para los fans.
Dirección técnica soberbia que logra ensamblar un rompecabezas narrativo complejo y fascinante.
Efectos visuales revolucionarios integrando múltiples personajes del mismo actor con gran realismo.
Química inmejorable y versatilidad asombrosa en las interpretaciones de los actores protagonistas.
Banda sonora magistral de Alan Silvestri que potencia la épica del viaje temporal.
Ritmo frenético y vibrante que mantiene el interés del espectador sin descanso.
El concepto del "1985 alternativo" ofrece una de las mejores distopías del cine comercial.
Increíble nivel de detalle en los decorados para reflejar los cambios en Hill Valley.
Opinión dividida sobre si esta secuela logra igualar o superar el encanto original de la primera.
Debate sobre si la trama es genialmente compleja o simplemente enrevesada y mecánica.
El tono oscurece notablemente la saga, dividiendo a los fans que preferían la ligereza original.
Final abierto que prepara el terreno para la entrega de cierre.
Maquillaje de envejecimiento que resulta caricaturesco, ha envejecido peor que los efectos digitales.
Desarrollo de personajes limitado al priorizar la resolución del rompecabezas temporal sobre la emoción.
Excesiva dependencia de la primera entrega mediante el reciclaje constante de escenas y situaciones.
Fallos de guión y paradojas temporales: Biff regresa al 2015 original tras alterar el pasado.