La majestuosa banda sonora de Poledouris sigue siendo el pilar fundamental del film.
La labor de Jack Cardiff aporta una estética visual fascinante y profesional.
Aventura ágil y entretenida, ideal como pasatiempo de espada y brujería.
Interesantes coreografías de combate.
Humor ligero y escenas coloridas que dan frescura frente a la solemnidad de la primera película.
Opinión dividida sobre las interpretaciones.
Opinión dividida sobre fidelidad estética a las viñetas originales del cómic.
Ritmo más rápido y dinámico que sacrifica parte de la construcción épica del personaje.
Tono suavizado para todos los públicos que perjudica la esencia adulta original.
Guion simplista que carece de la profundidad filosófica de su predecesora.
Efectos especiales deficientes y monstruos de goma que restan credibilidad.
Dirección de Richard Fleischer sin la fuerza épica y pulso de Milius.
Decorados de cartón piedra y maquetas poco realistas que muestran factura técnica irregular.
Personajes secundarios femeninos y de apoyo poco desarrollados y estereotipados.
Diálogos repetitivos que debilitan el tono aventurero.
Enfrentamiento final contra el dios Dagoth decepciona por ejecución técnica pobre.
Escena de clímax con hechicería y explosiones apresurada y poco satisfactoria.
Transformación final de personajes y resolución muy ligera comparada con la primera película.