En un mundo cínico que ha perdido la fe en la bondad, Superman lucha por reconciliar su herencia kryptoniana con su crianza humana en Smallville como Clark Kent. Mientras protege a la humanidad, encarna la verdad, la justicia y el estilo americano, desafiando una era que considera estos valores obsoletos. Reinicio del universo DC en cine bajo la supervisión y dirección de James Gunn.
Un reinicio de Superman que disfrutarás solo si te va la estética, la originalidad y el humor del señor Gunn. No esperéis el Batman de Nolan.
La película entrega justo lo que promete: entretenimiento superheroico con buen CGI, un villano a la altura del Lex Luthor original (Gene Hackman) y personajes graciosos como Metamorpho, Mister Terrific o Krypto, un superperro con un papel casi tan destacado como el de la propia Lois Lane.
Ahora bien, también arrastra defectos habituales del género de superhéroes actual: otra vez agujeros dimensionales y universos al borde del colapso, exceso de CGI y saturación en pantalla de robots y parafernalia diversa que terminan restando claridad e incluso interés a la acción.