Ben Crandall es un niño consumidor compulsivo de películas de monstruos de serie B y cómics de ciencia-ficción que vive obsesionado con los viajes espaciales y la existencia de extraterrestres. Una noche, vislumbra en sueños los planos de un circuito electrónico y decide dibujarlo para construirlo junto a sus amigos Wolfgang y Darren.