Después de pasar un breve tiempo en un hospital psiquiátrico, la periodista Camille Preaker debe regresar a su pequeña ciudad natal para cubrir los asesinatos de dos chicas adolescentes.
Patricia Clarkson y Amy Adams están espectaculares y la serie transmite esa sensación de incomodidad pero la trama es excesivamente lenta, se abusa demasiado de los flashbacks y el interés termina sosteniendose con pinzas, todo esta muy bien técnicamente, sobretodo la ambientación y la atmosfera, pero creo que con la mitad de capítulos hubieran contado lo mismo y mejor.