Christian es un padre divorciado que disfruta dedicando su tiempo a sus dos hijas, es un valorado programador de un museo de arte contemporáneo y es de esa clase de personas que conducen un coche eléctrico y respaldan las grandes causas humanitarias. Está preparando su próxima exposición, titulada -The Square-, en torno a una instalación que incita a los visitantes al altruismo y les recuerda sus deberes respecto a sus semejantes. Cuando contrata a una agencia de relaciones públicas para difundir el evento, la publicidad produce malestar en el público.
