Un geólogo analiza la posibilidad de la caída del paso de montaña de Åkneset sobre el estrecho fiordo noruego Geiranger, el cual generaría una violenta y peligrosa ola de 85 metros que podría arrasarlo todo a su paso.
Cuenta con una buena fotografía y unos más que correctos efectos especiales pero su historia es demasiado previsible y esta repleta de situaciones absurdas, entretiene.