La prensa recibe esta nueva entrega con críticas mayoritariamente negativas y la describe como una sátira plana, predecible y demasiado dependiente de la nostalgia, con un humor irregular que no recupera la frescura de las primeras películas. También se cuestionan un guion poco inspirado, la falta de originalidad de muchas de sus referencias y una fórmula que empieza a resultar repetitiva. El público ofrece una valoración más dividida: mientras algunos disfrutan del regreso de su humor gamberro y de ciertos gags, otros consideran que las bromas resultan forzadas, repetitivas y poco efectivas.