En los 40, el guionista Herman J. Mankiewicz trabaja en el tumultuoso desarrollo de la película Ciudadano Kane de Orson Welles.
Fincher vuelve a Netflix rescatando un guion que su padre escribió en 2003. En él se nos cuenta la historia de Herman J. Mankiewicz (guionista de Ciudadano Kane) en un Hollywood de los años 30 lleno de personajes variopintos del mundillo.
Para los más cinéfilos puede resultar interesante, pero para mí se ha hecho espesa y, en general, aburrida, salvo en momentos puntuales. Lo que ha hecho Fincher con Mank me recuerda de alguna manera a lo que hizo Tarantino en Érase una vez en... Hollywood (2019), pero con una gran diferencia: Tarantino nos transporta a su época de manera juguetona y divertida, alterando la realidad con su sello personal para hacerla interesante para todos los públicos.
En cambio, Fincher recrea su época también a la perfección y con todo lujo de detalles, pero construye una historia demasiado densa, compleja y poco accesible para el espectador medio.